Las segundas partes, también, son buenas

Las segundas partes, también, son buenas

por | Feb 21, 2017 | Bancos comunales, barrios, Historias Emprendedoras

Era mi primera experiencia en Nuestras Huellas, así que todo estaba por descubrir. En el viaje hacia San Miguel, Luli, (Lucila Decoud, Responsable de Desarrollo Territorial) histórica en la organización y con plena vocación y pasión por el trabajo que hace, me cuenta cómo es la organización y el trabajo que llevan a cabo con las personas en los barrios: “Los Bancos (Comunales) son transformadores” me dice.
Llegamos a la casa en donde se hacía la reunión, ya empezada, nos recibe la anfitriona Gisela, saludamos, y la reunión sigue su ritmo, ágil, dinámico y siempre teniendo como centro de debate a “Ambición de proyecto” (Nombre que tiene el Banco Comunal). Cada integrante tiene un rol asignado, hacen cuentas, una y otra vez, trabajan en equipo, se asesoran entre ellos para mejorar sus emprendimientos. Griselda, Maru, Gisela, Rosa, Emiliana y Juan Carlos (fueron los presentes, pero son más integrantes) comparten risas, mates, galletitas, y algo fresco para tomar, y además un momento muy fructífero, en el que se llevan consejos, apuntes y opciones para mejorar sus proyectos.

Concluye la reunión y vamos a la casa de Juan Carlos para hacer una entrevista. Juan Carlos tiene una pequeña historia dentro de los Bancos Comunales: tuvo una primera etapa, cuando se acercó por invitación de una vecina que le dijo: “Si te gusta quedate y si no, no pasa nada”. A él le surgió el interés de ir: “Fui a dos o tres reuniones, a escuchar, y me gustó. Tal así, que cuando se armó el círculo de la nueva comisión, yo entré a trabajar en Cuentas Internas”. Esta primera etapa concluiría en noviembre de 2015, y se fue porque “quería dejar de trabajar e ir a vivir con mi hijo a General Rodríguez”.  Ese deseo no se llegó a concretar, y luego de un tiempo volvió al Banco Comunal.
En la segunda y actual etapa, Juan Carlos volvió “Porque me estaba yendo bien en el negocio y me faltaba más dinero para seguir subsistiendo”, en referencia al negocio y su crecimiento. Luego Juan Carlos me cuenta cómo fue la vuelta a Ambición de Progreso: “Hablé con una de las coordinadoras», que le dijo: ‘entrá’. No lo pensó y decidió volver para mejorar su emprendimiento “Así que le di para adelante, y aquí estoy.” (Sonríe al recordar).
Él me cuenta qué significa, en su vida, el Banco: “El Banco Comunal es como una persona que, si vos no le fallas, no te puede fallar nunca”. Y concluye,  “para mí es una gran ayuda, para cualquiera, no solo para mí.”

Juan Carlos sueña con tener su local más lleno y seguir progresando con las pizzas y milanesas, que solicitan desde muchos puntos de San Miguel. En cuanto al banquito desea: “Ojalá que siempre se siga agrandando.”  Y en cuanto a su barrio, “siempre quiero lo mejor.” Recuerda las fiestas en su Chaco natal que eran multitudinarias, también de los “buenos vecinos” que tiene, y de su solidaridad cuando se acerca gente “piden pan y yo les doy”.
La entrevista termina, y Juan Carlos me muestra su local. Me sorprende lo ordenado que está y la cantidad de mercadería, y variedad con la que cuenta. Muy gentilmente me acompaña hasta la casa de Emiliana y nos despedimos. Me queda la sinceridad que mantuvo en la entrevista y también sus maneras de ser: bueno, solidario y un genuino emprendedor.

>> Por Fabián Lucas Solano Balderrama, Colaborador Voluntario.

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